La suma de Martín Llaryora a la comitiva provincial que viajó a Israel «en misión institucional y empresarial» deja dos grandes datos en el peronismo y la política de Córdoba.
Para muchos es un nuevo guiño de Juan Schiaretti hacia quien hasta ahora parece ser su preferido en la carrera por la sucesión en 2023.
En el primer mes de gobierno municipal Llaryora viene recibiendo del gobernador un gran apoyo en lo institucional y muchos gestos en política, prácticamente se los ve juntos y en sinfonía a diario, gobernando y decidiendo qué es lo mejor para los cordobeses, para ahora y para el futuro.
Esto no significa que Llaryora ya sea el designado por Schiaretti, en el PJ de Córdoba se sabe del poder de definición de Alejandra Vigo.
El otro gran dato es lo que ocurre cuando Llaryora se va de la ciudad, esta es la primera vez que el Intendente hace un viaje y, por lo que se ve hasta ahora en fotos y actividades aparece quien es su reemplazo institucional, el Viceintendente Daniel Passerini, pero también hay una fuerte presencia el Secretario de Gobierno Municipal, Miguel Siciliano.
Esto tampoco significa una disputa ni una interna pero si una muestra de los primeros datos, quizás. de lo que se viene.
Y por ahora lo que se viene son interrogantes, ¿será Martín Llaryora el elegido para suceder a Schiaretti, o parte del equipo o de la fórmula sucesora?, y si Llaryora dejara la municipalidad en 2023 ¿quién lo sucedería? hoy Passerini y Siciliano aparecen en todas las fotos.
Igualmente, aunque los políticos creen ver señales en todo, es muy temprano para cualquier definición.

