A través de un comunicado interno, el gobernador de Córdoba ordenó a toda la planta política abstenerse de viajar al evento deportivo. Exigió «plena dedicación a la gestión» y responsabilizó a los ministros por el cumplimiento de la medida.
El gobernador Martín Llaryora bajó una directiva estricta para todo su gabinete y la estructura del Estado provincial: ningún funcionario del Gobierno de Córdoba tiene permitido viajar al Mundial de Fútbol 2026.
La restricción, notificada oficialmente en las últimas horas, abarca no solo las fechas en las que se desarrolla el torneo, sino que se extiende también a los días previos y posteriores al evento, apelando al «criterio lógico» del personal.
Los fundamentos de la orden apuntan a mantener el foco estrictamente en la agenda local. Según detalla el texto difundido, la prohibición responde a un «permanente requerimiento del Gobernador» para garantizar la «plena dedicación de todos a la gestión de soluciones para las cuales han sido designados».
La bajada de línea desde el Panal es tajante y subraya que «no existen excepciones» de ningún tipo. Asimismo, el documento establece que la responsabilidad por el efectivo cumplimiento de esta regla recaerá directamente sobre las máximas autoridades de cada ministerio, empresa, agencia o ente estatal, quienes quedaron obligados a comunicar la restricción a la totalidad de los funcionarios bajo su órbita.

