En el peronismo cordobés se perfila un criterio para definir a los legisladores departamentales: la elección recaería sobre aquellos dirigentes que hayan resultado ganadores en sus localidades y departamentos en los comicios del año pasado. El criterio se aplicaría sin distinguir el origen interno de cada referente, ya sea schiarettista, delasotista o llaryorista.
Entre los departamentos donde se aplicaría esta lógica figuran Río Primero, Ischilín, San Alberto, Unión, Colón y San Martín, en los que la definición quedaría atada al resultado electoral de 2025 antes que a la pertenencia a un sector interno particular.

