En las últimas semanas, como viene relatando este medio, ha crecido de manera llamativa el pedido de Intendentes del interior de la provincia por recursos para sostener las gestiones, como se dijo, la preocupación comienza a ser el pago de sueldos, el incremento de los costos de las gestiones municipales y, por contrapartida, la dura caída de los ingresos, casi exclusivamente por coparticipación, que ya supera el 50%.
Lo que llama la atención a los mandatarios locales, y molesta, es que la respuesta a sus reclamos de recursos es el pedido de militancia para la campaña electoral de este año y para la que ya está comenzando para las elecciones de 2027.
Según pudo conocer Política Córdoba Verdad en los últimos días se sucedieron distintas reuniones con intendentes convocados por Departamentos, en una coqueta casa que tiene un ministro en el centro de la ciudad, totalmente equipada para estos eventos, con servicio de catering incluido y con opípara cena criolla que normalmente queda atragantada por la fuerte demanda de militancia y de redoblar esfuerzos, casi en tono de reto.
Sin embargo también llegó información a este medio de que no todos los intendentes escuchan de manera pasiva, hay quienes elevan sus reclamos, algunos por cuestiones internas, como ya se contó acá, y otros por lo que definen como «desigualdad en la distribución de obras», a modo de ejemplo, aseguran que comparando los recursos para obras entregados a dos ciudades de las más importantes de la provincia, los valores son muy distintos entre una y otra; y sostienen que lo mismo sucede con localidades pequeñas.
Por todo lo que viene ocurriendo, y que Política Córdoba Verdad informa en detalle, en los últimos días asoman nuevas ideas; han retomado agenda en el interior los principales referentes de Hacemos Unidos por Córdoba que tienen despliegue territorial; se trataría de un plan b para dialogar con los jefes territoriales del interior y conseguir el acompañamiento en las campañas que se vienen, más allá de las cuestiones de gobierno que no se logran resolver desde algunas oficinas del Panal y que generan una sorda rebelión que resta y preocupa.

