El marco de la cena de Mauricio Macri en Alta Gracia con los principales dirigentes del PRO cordobés fue, más allá de algunos tironeos internos propios de la política, ameno y distendido, con un Macri relajado que dejó muchos «tips» y ninguna orden o, como se dice en política, «bajada de línea».
Política Córdoba reconstruyó mucho de lo que ahí se dijo hablando con quienes estuvieron sentados a esa mesa y salieron «muy conformes», «y admirándolo más que antes».
El ex presidente eligió hablar mucho de su libro, donde repasa aciertos y errores de su vida política y particularmente de su gestión como Presidente de la Nación, durante buena parte de la velada comentó a los comensales lo que él consideraba los aspectos más sobresalientes, fundamentalmente lo relacionado a la economía, y la comunicación; dijo que es muy importante controlar la macroeconomía porque cuando se dispara resulta muy difícil controlarla y en relación a la comunicación de los actos de gobierno dijo como autocrítica que no supo comunicar a los argentinos la situación en la que encontró el país, así como tampoco las medidas que se tomaban.
Macri sorprendió a los presentes diciendo que ponía su experiencia y sus consejos a disposición de quién quisiera ser candidato a Presidente por su partido, aunque no descartó expresamente su candidatura, dijo que la decisión de quién será candidato debe tomarse más adelante.
También hubo un párrafo dedicado a las PASO donde Macri las destacó como una herramienta que hay que saber utilizar y muy útil cuando no hay liderazgos definidos, a partir de ahí dejó en claro que en relación al PRO, hablando a nivel nacional, pero también sobre la situación en Córdoba, la mejor manera de definir las candidaturas es en las primarias abiertas.
Una cena distendida pero donde se habló mucho de política y en la que el expresidente volvió a cautivar a sus seguidores.

