La política interna de Río Segundo y el tablero provincial sufrieron un sacudón de alta intensidad institucional. El intendente electo en uso de licencia, Darío Chesta, le confirmó a Política Córdoba Verdad que ya renunció a sus funciones en la estructura del Gobierno de la Provincia de Córdoba, presentó la documentación correspondiente ante el Concejo Deliberante de su ciudad y este miércoles reasume de manera urgente el Departamento Ejecutivo Municipal.
Según se supo, la decisión obedece a un pedido directo formulado desde las oficinas principales del Centro Cívico (“El Panal”).
El detonante del descalabro arrancó a pocos días de que Ricardo Granja asumiera la Intendencia Interina. En un contexto económico crítico para las arcas municipales y de creciente reclamo vecinal, Granja quedó en el centro de un tormentoso escándalo al ausentarse de la ciudad para disfrutar de unas vacaciones en un lujoso hotel all-inclusive en las playas del Caribe.
Aquel episodio provocó un sismo político de alcance local y provincial. La imagen de la conducción municipal quedó sumamente resentida, desatando una severa crisis de gobernabilidad, pérdida de rumbo económico y un progresivo aislamiento político que “El Panal” ya no estuvo dispuesto a tolerar.
Frente al desgaste acumulado y la falta de conducción institucional bajo el interinato, las máximas autoridades provinciales exigieron el regreso del líder del proyecto político local. Chesta, quien se encontraba desempeñando responsabilidades en el Gabinete de la Provincia, debió dejar su puesto para evitar un colapso mayor en el municipio.
El objetivo central del regreso de Chesta será instrumentar un plan de contingencia y ordenamiento financiero, recomponer la relación institucional con las instituciones intermedias y devolver la estabilidad operativa a las prestaciones de servicios públicos esenciales.
Este medio pudo conocer también que Granja volverá al concejo Deliberante pero armará un bloque propio, por f uera del oficialismo.

