La contundencia de la encuesta de opinión pública que dió a conocer el Centro de Estudios Sociales, Políticos y de Mercado, Corinto hace unos días, sobre 530 casos relevados de manera domiciliaria en la ciudad de Córdoba dejó instalada la convicción de que Martín Llaryora tiene muy serias posibilidades de ser el futuro gobernador de la provincia de Córdoba y eso modifica las perspectivas para todos.
La consulta realizada por Corinto midió las expectativas electorales en relación a la intención de voto para gobernador de los cordobeses de la capital con un amplio resultado a favor del candidato del peronismo, en términos electorales prácticamente inalcanzable; si bien aún ni siquiera ha comenzado la campaña electoral el resultado de 41 puntos a favor de Llaryora contra solamente 25 de su más serio competidor, Luis Juez, marcó una diferencia que ocasionó una revolución en las expectativas que los distintos dirigentes de Juntos por el Cambio tenían hasta el momento.

Aún despejando el panorama electoral y analizando las posibilidades con sólo un candidato de JxC, Luis Juez, la diferencia de 42% a 29% sigue siendo notable desde un análisis a futuro ya que no sólo la brecha es muy grande sino que la calificación positiva que tienen los cordobeses de la gestión de Llaryora ronda el 70% de aprobación, lo cual, a menos que medie un impensable traspié, no podrá ser revertido; además en el mismo ítem, la capacidad de gestión para gobernar la provincia que los habitantes de la ciudad de Córdoba ven en Luis Juez sólo alcanza el 13%.


La encuesta de el Centro de Estudios Corinto vino a poner blanco sobre negro algunos puntos que ya se venían debatiendo hacia adentro del radicalismo de Córdoba y que estos números no hicieron más que destacar; Luis Juez ya no es el candidato que todo Juntos por el Cambio creía en 2021, luego de las elecciones que lo consagraron como Senador por la provincia de Córdoba, si bien, como ya se sabía, es el candidato de la coalición que mejor mide, fundamentalmente porque el radical de Rodrigo De Loredo tiene aún un importante desconocimiento público, el candidato del Frente Cívico cae en la consideración popular aún antes del comienzo de la campaña.
Todas las proyecciones de campaña se basan en dos aspectos, el resultado global a obtener en cantidad y en porcentajes de votos en toda la provincia y los resultados que se puedan conseguir en determinados puntos claves, ciudades, Departamentos y regiones de la provincia que pueden definir de manera terminante el resultado global mencionado en primer término. A partir de ahí la cuestión es que con semejante margen en la ciudad de Córdoba y otro similar en el Departamento Colón; más una diferencia más que considerable en el Departamento San Justo, de dónde es oriundo Martín Llaryora y mantiene un importante capital político; más una destacada participación en otro Departamento significativo como Río Cuarto con la fuerte presencia política de Juan Manuel Llamosas; y otro tanto en General San Martín y su ciudad principal Villa María con el peronismo conducido por Martín Gill y Eduardo Accastello; las posibilidades de Luis Juez se hacen cada vez más difícil, considerando también que una porción importante sigue mostrando una resistencia activa a su candidatura.
Estos análisis llevan a la convicción de cada vez más radicales, sobre todo en el interior de la provincia, de la inutilidad de alinearse atrás de un candidato que no es de su partido, peor aún, que es de origen peronista como Luis Juez, y a la definición de que es más importante trabajar por el fortalecimiento de la Unión Cívica Radical, que de a poco y con el esfuerzo de muchos Intendentes comienza a recuperarse de una época que fue preocupante para el futuro de su partido; por eso estás últimas mediciones conocidas reabrieron el clima de debate de un partido que en las próximas semanas deberá definir su destino a corto plazo.

