«Sentí vergüenza ajena y propia cuando apareció sin entender nada y a los gritos» le dijo un importante dirigente del radicalismo de Córdoba a Política Córdoba en relación a la patética participación del legislador de la ciudad de Buenos Aires, Roberto García Moritán, más conocido como «el marido de Pampita», en el Hospital Neonatal durante el reclamo de las familias de los bebés asesinados.
El marido de Pampita apareció en el Neonatal luego de la Conferencia de Juntos por el Cambio en relación al tema y quiso, a los gritos y con insultos hacia las autoridades judiciales y políticas de la provincia, hacerse cargo de un reclamo que apenas conocía, sin ninguna dimensión del impacto emocional que significa el tema para todos los cordobeses; a los gritos exigió ver al Director y, también intempestivamente ingresó al nosocomio donde fue recibido.
La reacción de algunos de los presentes repudiando su presencia y participación, calificándolo de «oportunista», equilibraron algo la situación en el lugar mientras el desubicado legislador porteño seguía vociferando “Quieren politizar la cuestión», cuando hasta los mismos dirigentes cordobeses de Juntos por el Cambio habían tenido la delicadeza que la situación ameritaba para referirse al tema.
La exposición en redes sociales de la oprobiosa conducta del marido de la modelo y presentadora continuó generando durante toda la jornada expresiones de repudio por el oportunismo descarnado ante una situación que ni siquiera conocía y sobre la que nunca realizó ninguna evaluación para entender que, más allá de la política, se trata de una tragedia que sufre Córdoba.

