Desde que Política Córdoba Verdad anunciara la intención de Javier Milei de realizar una presentación con ribetes de espectáculo en el Festival de Jesús María, aprovechando la inmensa convocatoria del Chaqueño Palavecino y realizando una «caminata» entre el público en el mismo campo de la doma, los organismos de seguridad tanto provinciales como nacionales encendieron todas las alarmas, informaron de lo «dificultosa» que sería garantizar la tranquilidad del presidente en ese contexto y alertaron sobre los riesgos de conmoción a los que se expondría tanto él mandatario como el público en general.
Son varios los posibles escenarios de conflicto que se analizan: por un lado la obvia situación natural de cualquier exposición pública, una reacción espontánea y desmedida de concurrentes que puedan arrojar elementos contundentes y generar una situación desmesurada si Milei decide caminar entre la gente, ya que se dificultaría hasta la más simple de necesidad de evacuación en emergencia.
A las situaciones espontáneas se suma la posible protesta gremial de los trabajadores que reclaman por la Caja de Jubilaciones de la provincia, con la cual el gobierno nacional mantiene una deuda que no salda; un reclamo organizado de este sector puede generar un tumulto importante en el campo de la doma si el presidente decide exponerse entre la multitud.
Y finalmente no se descartan otros distintos escenarios de protestas, sectoriales y regionales, como el estado de las rutas o temas ligados a los derechos sociales conculcados por el actual gobierno y que pueden generar, al igual que la protesta gremial, una situación de alta conflictividad que nadie desea.
Estas son las hipótesis que se analizan por estas horas en Jesús María, donde el intendente local, dicen, crece en desesperación; y también en la ciudad de Córdoba y en la Casa Militar de la ciudad de Buenos Aires, el órgano nacional encargado de la seguridad presidencial; además, desde lo político, son varios los dirigentes que intentan convencer a Milei de que modere su presencia en el Festival de Jesús María porque una aparición en términos de espectáculo podría tener más consecuencias negativas que positivas.

