El intendente de Río Ceballos, Ezequiel Lemos, consiguió junto al equipo que lo acompaña un logro poco frecuente en los municipios de Argentina, comenzar y terminar un período de Emergencia Económica, Financiera, Social y Administrativa de la Municipalidad que gestiona. Lemos destacó que «esta medida representa un hito en la gestión municipal y da inicio a una nueva etapa de estabilidad y desarrollo, tras un período crítico que exigió decisiones difíciles, pero indispensables para reorganizar las finanzas y garantizar la continuidad de los servicios esenciales».
El Intendente de Río Ceballos explicó que mediante la Ordenanza N° 2933/23 , que estableció la Emergencia, se pudo «afrontar el pago de deudas significativamente mayores a las informadas, la revisión de contratos, renegociación de deudas, la eliminación de privilegios de los funcionarios, y la presentación en tiempo y forma del Presupuesto Municipal en los términos que fija la Carta Orgánica», aunque parezca increíble esto es poco frecuente en municipios que eternizan sus situaciones de Emergencia, y lo mismo había sucedido en gestiones anteriores de este municipio.
Esa regularización, que además la presente gestión logró en sólo un año, aseguran que «permite previsibilidad a la gestión», y fueron algunas de las estrategias necesarias para evitar el colapso administrativo y la afectación de servicios básicos.
“Estas decisiones no fueron fáciles, pero fueron necesarias para garantizar un municipio funcional y capaz de cumplir con sus obligaciones esenciales. Siempre priorizamos el bienestar de los vecinos y el uso responsable de los recursos públicos”, destacó el intendente Lemos.
La salida de la Emergencia se logra por una administración eficiente de los recursos, una gestión basada en la transparencia, para lo cual se puso en funcionamiento el Portal de Transparencia y se digitalizaron numerosos procesos administrativos, herramientas que permiten a los vecinos acceder en tiempo real a la información y realizar trámites de forma ágil fortaleciendo el compromiso de un gobierno abierto y participativo, sentando, de esta manera, las bases para el crecimiento y desarrollo económico de la ciudad.

