El intendente de Pilar, Leopoldo Grumstrup, presentó como “Emergencia Vial” un proyecto que envió al Concejo Deliberante «para solucionar el desorden en las calles de Pilar», sin embargo la iniciativa terminó en un verdadero escándalo en el Concejo Deliberante. El concejal de Hacemos por Córdoba, Gastón Colazo, lanzó una crítica feroz contra el Ejecutivo municipal, denunciando que el nuevo sistema de radares y fotomultas no busca salvar vidas, sino “manotearle” el bolsillo a los vecinos bajo un esquema de recaudación poco transparente.
“Después de seis años y medio de gestión, se dan cuenta de que Pilar es un caos en materia de tránsito”, disparó Colazo al inicio de su intervención, cuestionando la inacción del intendente durante más de una gestión completa. El edil enumeró una realidad que los vecinos padecen a diario: semáforos lentos, caballos sueltos, camiones mal estacionados, calles intransitables y barro. Sin embargo, la mayor indignación radicó en la contradicción de la gestión: “Tuvieron la rapidez para sacar a los inspectores de las escuelas, pero ahora imponen radares sin ningún plan integral”.
La denuncia de Colazo fue más allá de la seguridad vial y apuntó directamente al manejo de los fondos. El proyecto oficialista prevé la tercerización del sistema a una empresa privada que se encargará de detectar las infracciones y gestionar el cobro. “¿Qué empresa va a ser? ¿Amiga de quién? ¿Pariente de quién?”, preguntó el concejal, resaltando que el contrato obliga a la Municipalidad por los próximos 4 años —renovables automáticamente—, cuando a la actual gestión solo le queda un año y medio de mandato.
Para la oposición, se trata de un proyecto netamente punitivo y recaudatorio. Colazo advirtió que no existen estadísticas ni datos técnicos que justifiquen la ubicación de los radares, y lo que es más grave aún, el propio pliego de licitación admite que “no hay certeza de los montos que pagará la Municipalidad”.
“Pilar necesita gestión, no que le sigan sacando plata a la gente para pagarle a una empresa privada. Es un proyecto para recaudar, no para prevenir”, concluyó el concejal, dejando en claro que su bloque no acompañará lo que consideran un nuevo atropello a la economía de los pilarenses en medio de una ciudad que, aseguran, está “estancada y abandonada”.

