Sin dudas el triunfo de Guillermo De Rivas como nuevo Intendente de Río Cuarto tiene que ver con un apoyo a la gestión provincial de Martín Llaryora y a la municipal de Juan Manuel LLamosas, y es una contundente derrota del radicalismo expresado por Gonzalo Parodi en la ciudad y de Rodrigo De Loredo y Luis Juez a nivel provincial.
El análisis de los números electorales muestran que los votos que no tuvo Parodi fueron para De Rivas, Nazario y el candidato liberal Lamberghini en una dispersión importante que favoreció al oficialismo en un primer dato que siempre rescata el gobernador Llaryora, «la gente premia a los oficialismos cuando las gestiones son buenas».
Adriana Nazario consiguió una porción importante de votos de ciudadanos que querían expresar su disconformidad con la gestión municipal y el radicalismo perdió en Río Cuarto a pesar de tener la oportunidad histórica de disputar contra dos candidatos peronistas, y con sus principales dirigentes unidos; las primeras opiniones aseguran que no era Parodi el mejor candidato, con una fuerte imágen negativa en la ciudad, mientras otros aseguran que la pertenencia a una fuerza política cuyos principales referentes provinciales, Rodrigo De Loredo y Luis Juez, tampoco ayudó.
El primer gran ganador de esta elección es Martín Llaryora quien en esta elección arriesgaba su prestigio como gobernador y como nuevo conductor del peronismo provincial, este resultado lo fortalece de manera notable y vuelve a ponerlo en el centro de la escena política, una derrota hubiera sido trágica para sus expectativas políticas próximas y futuras. Guillermo De Rivas y Juan Manuel LLamosas también tienen mucho para festejar, en la campaña vieron fuertemente cuestionada su gestión y este triunfo consolida al equipo y al saliente Intendente que podrá dejar el cargo en una buena posición y con expectativas provinciales.

