El actual Código de Convivencia es el conjunto normativo más cercano al ciudadano. Regula la vida cotidiana de toda la ciudad: desde el tránsito hasta la protección ambiental, bromatología, habilitación de negocios y cómo se utilizan los espacios públicos, por mencionar algunas áreas. La norma data de 2016, está definida en la ordenanza 12468 y vino a reemplazar al viejo Código de Faltas, con un enfoque netamente punitivo.
A casi 10 años de su sanción, el objetivo es simplificar la normativa para lograr mayor operatividad y actualizarla a las necesidades sociales contemporáneas. El trabajo se realizará en distintas reuniones con los representantes de los sectores involucrados.
El Código de Convivencia compila numerosas ordenanzas acumuladas a lo largo del tiempo y que necesitan una revisión operativa, ligada a controles más efectivos. También se orienta a eliminar superposiciones o contradicciones normativas, mejorando la seguridad jurídica y facilitando la actuación de los jueces, además de agilizar los procesos administrativos. La simpleza alcanzará las formas, haciéndola también más clara y fácil de interpretar para el ciudadano.
Otro reto de la adecuación será actualizarse a la Córdoba de 2025, en un contexto social y económico que plantea nuevas problemáticas y formas de conflicto entre vecinos y en el espacio público. De esta manera, la actualización del Código de Convivencia busca profundizar la promoción de una cultura de respeto, responsabilidad y solidaridad en el espacio público y digital, con enfoque preventivo, educativo y metropolitano.

