En las últimas horas de ayer trascendió que la gestión municipal de la ciudad de Córdoba habría pedido la renuncia a todos los funcionarios del área de Movilidad y Tránsito a raíz de la información pública de que el presunto asesino de Agostina Vega, Claudio Barrelier, se desempeñaba en esas dependencias y en 2025, cuando estuvo veinte días detenido por apremios a una mujer, no fue sancionado.
El trascendido, que hasta el momento no fue confirmado oficialmente, causó un profundo malestar en Directores y subdirectores por la manera en que fue difundido, pero principalmente porque aseguran que «hay un desconocimiento total de lo que ocurre en esa dependencia, así como en otras de la municipalidad de Córdoba».
Según pudo conocer Política Córdoba Verdad, los trabajadores municipales aseguran que los supuestos sancionados «no tienen autoridad sobre sus dirigidos porque las decisiones importantes se toman más arriba», sin la participación de las conducciones de áreas.
Este medio supo también que tanto en la Subsecretaría de Movilidad y Tránsito, como en la «escuelita» Municipal de Tránsito, no solo Barrelier tenía «padrino», aseguran que hay más de un dependiente que ingresó a ese sector con alguna ascendencia política.
Los trascendidos resaltan la falta de participación de los mandos medios en muchas medidas de la gestión cotidiana que los deja fuera de toda participación, así como en la necesidad de una investigación profunda de lo que ocurre en el sector.

