Mientras Milei y Caputo festejan el rebote económico, los datos confirman que los bolsillos no recuperaron lo perdido. Para el gobierno, la economía argentina creció un 4,4% en 2025 y eso prueba que el ajuste valió la pena. Lo sorprendente es lo que muestran los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA): en el último año se perdieron casi 97.000 puestos de trabajo formales y los salarios reales siguen cayendo.
En marzo de 2026, el total de trabajadores asalariados en el sector privado registrado llegó a 6.188.000 personas. Eso representa una caída del 1,5% respecto al mismo mes del año anterior: 96.700 empleos formales que dejaron de existir en doce meses. Aparte, desde septiembre de 2023, la cantidad de aportantes al sistema previsional cae de manera sostenida, mes a mes, sin que ninguna medida la haya logrado revertir.
En cuanto al salario, el sueldo promedio del sector privado formal cerró con una suba nominal del 31,6% en el año. Un número que pareciera razonable hasta que se lo compara con la inflación interanual de marzo: 32,6%. Los trabajadores, en promedio, perdieron contra los precios. Pero hay un dato que revela mejor la situación de la mayoría: la mediana salarial subió apenas un 28,1% en el año. Muy por debajo de la inflación.

