Con el mes de Septiembre termina un capítulo altamente combustible de la política de Córdoba con impacto nacional, los incendios en la provincia, que se suceden año tras año en esta época, dejaron un saldo de importantes consecuencias negativas en algunas y fueron, y son, sorteados con éxito por otros.
Los más afectados por los incendios en Córdoba fueron el presidente de la nación Javier Milei, y el diputado nacional cordobés Rodrigo De Loredo; en el caso del primer mandatario sufrió las consecuencias que viene padeciendo en varios frentes, la falta de experiencia, comenzó ignorando lo que pasaba en Córdoba mientras aseguraba, desde Estados Unidos, que era un problema sólo del gobierno provincial; y terminó queriendo sobre actuar preocupación, haciendo un vuelo express, omitiendo saludar a los protagonistas centrales, los bomberos cordobeses, y mandando a sus trols en redes sociales a decir que eran culpa de La Campora. Cualquier cordobés sabe que el kirchnerismo no puede operar nada en Córdoba y mucho menos un incendio; y también quedó en evidencia la desidia del presidente.
El otro golpeado fue Rodrigo De Loredo, el radical que disputa el lugar de primer opositor en la provincia con Luis Juez, y quizás por esa razón no se dio cuenta de que los incendios de Córdoba no son un tema para hacer debate político, eligió cuestionar al gobernador, con poca información y menos tacto, quedando solo en una realidad social donde las llamas quemaban cualquier intento de maniobra política; se dio cuenta al final y guardó un silencio tardío.
El Senador Luis Juez, socio de De Loredo en la oposición a Llaryora, tuvo la habilidad de la experiencia y liberó su sensibilidad para mostrarse a nivel nacional ejerciendo su rol de Senador por Córdoba de manera apasionada, lo que le valió avanzar varios casilleros, sobre todo en su competencia con el diputado radical, e incluso en la atención del presidente Milei, en quien logró encender una luz de alerta y de paso mostrarle lo importante de su experiencia política en la provincia.
Y quien mejor desempeño logró fue el gobernador Martín Llaryora, entendiendo por dónde pasaba la urgencia y la agenda socio política del momento, escuchando a los Intendentes de Punilla, sobre todo los de Capilla del Monte y La Cumbre, poniéndose al frente de los acontecimientos con todo el despliegue del gobierno provincial, y mostrando la sensibilidad que la hora requería, concurriendo al lugar, abrazando y agradeciendo a los bomberos voluntarios por su labor; todos los gestos para coronar la instancia desde lo político.
Vendrán otros fuegos pero a este lo ganó el gobierno provincial, apagando el fuego y con rédito político.

