La oposición a Milei sancionó en el Senado de la nación leyes que establecen un aumento de 7,2% para las jubilaciones y restituyen por dos años la moratoria previsional; rechazó el veto del presidente a la norma que disponía una asistencia financiera para Bahía Blanca y aprobó dos iniciativas impulsadas por todos los gobernadores para forzar a la Casa Rosada a distribuir fondos que son de las provincias.
Los senadores opositores reunieron el quórum con 42 presentes (mucho más que los 37 que se necesitan), entre los cuales además de los 34 del kirchnerismo hubo varios que responden a gobernadores que hasta ahora jugaron como aliados de Milei. Sin que Villarruel convoque a la sesión, abrieron el recinto y le asestaron una durísima derrota al Gobierno.
El Gobierno, cerrado a cualquier tipo de diálogo y de consenso pretende aargumentar que la sesión autoconvocada «no tiene validez legal», como afirmó en el recinto, una vez empezada la sesión, el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Ezequiel Atauche, y además se trata de «un golpe institucional» según el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Sin embargo, más allá de esa lectura que hace el gobierno de Milei a modo de defensa, hubo senadores de la UCR, algunos del PRO y otros aliados habituales del oficialismo que en esta ocasión le dieron la espalda y convalidaron la jugada. Con esto dejaron al oficialismo sin más alternativas que irse del recinto cuando ya se estaba por votar el aumento de las jubilaciones y, encima, envuelto otra vez en la pelea entre el entorno de Milei y Villarruel.
Los aportes definitorios para conseguir el quórum fueron de los senadores que responden a los gobernadores de Córdoba, Martín Llaryora; de Corrientes, Eduardo Valdésm del santacruceño Claudio Vidal y de Río Negro, Alberto Weretilneck; que muchas veces han mostrado su apoyo al oficialismo en la Cámara alta.
La ruptura de esas «alianzas» con el oficialismo quedó clara con la presencia en el recinto para dar quórum del jefe del bloque UCR, Eduardo Vischi (Corrientes); Mónica Silva (Río Negro), Alejandra Vigo (Córdoba) y también Natalia Gadano y José Carambia (Santa Cruz). A ellos se sumaron otros aliados habituales como el líder de la UCR bonaerense, Maximiliano Abad, el radical catamarqueño Flavio Fama y la tucumana Beatriz Ávila.
El resultado político de la sesión es la pérdida de control sobre el Senado para el gobierno de Javier Milei y para Victoria Villarruel como presidenta de la Cámara, debido a que la oposición logró abrir el recinto sin la anuencia del oficialismo, más allá del futuro de las leyes que se aprueben. Y la clave está en la fuerte puja con los gobernadores por los fondos de las provincias. Las alianzas de LLA se muestran fisuradas.

