Son muchas las jugadas que se tienen que hacer en el juego del ajedrez para ganar la partida, y el que tiene la capacidad de calcular la mayor cantidad de movidas previas es el que logra el jaque mate.
En la campaña para gobernador de la provincia de Córdoba los dos contrincantes principales están en eso; siguiendo con la alegoría ajedrecística, este fin de semana se pudo ver una muestra en dos discursos: Martín Llaryora, candidato de Hacemos por Córdoba, en Estación Juárez Celman el viernes a la noche; y Rodrigo De Loredo en Tanti el sábado.
Llaryora anunció que Myrian Prunotto, militante radical e Intendenta de Estación Juárez Celman, va a formar parte de su próximo gobierno provincial, si gana. Para llegar a este anuncio los contactos entre el candidato y la Intendenta comenzaron hace aproximadamente un año, hubo muestras políticas de acercamientos, coincidencias, trabajaron juntos la construcción del Ente Metropolitano, Llaryora impuso a Prunotto como Presidenta del organismo, y finalmente llegó el anuncio.
De Loredo el sábado dijo: «Nuestro equipo priorizará lugares para Intendentes de la UCR»; un día después que Llaryora, es decir en evidente reacción al anuncio del oponente; pero sin ningún trabajo previo de acercamiento y acciones conjuntas y en equipo con los mandatarios locales que, por el contrario, hace tiempo que le vienen reclamando participación, que le piden ser parte de la estrategia de campaña; recién se enteran, de repente, que van a ser tenidos en cuenta.
Ese es sólo un ejemplo de cómo Hacemos por Córdoba viene sacando amplias ventajas a Juntos por el Cambio en un despliegue estratégico que se desarrolla desde hace tiempo, mientras los opositores sólo muestran rencillas internas.
Otro ejemplo; a esta altura de la campaña JxC, y el radicalismo en particular, es un embrollo de discusiones internas donde todo el mundo le reclama a todo el mundo y no hay una sola localidad, ni Departamento de la provincia, donde la campaña esté en marcha y con un candidato definido, algunas pocas hay.
Mientras tanto, Hacemos por Córdoba tiene a su candidato en campaña con todo el peronismo alineado atrás de él, con unidad de criterios y de fuerzas; cuando en algún lado aparecieron diferencias rápidamente se trabajó en el tema, se alineó a todos, donde hubo que aplicar firmeza se aplicó y se aseguró la claridad del objetivo común, Martín Llaryora Gobernador.
Llega la recta final, todo indica que a menos que no le de la nafta o se le rompa el motor, difícilmente Llaryora pierda la diferencia que ya sacó sobre De Loredo, falta que se confirme la candidatura del dirigente radical, que logre la unidad de su partido y que tome velocidad su campaña; si consigue todo eso quizás tenga posibilidades.