Mauricio Jaimes, legislador provincial por Calamuchita, fue contundente: «El Gobierno Provincial vuelve a demostrar que sus prioridades son electorales y no de gestión, llevando la mayor cantidad de policías a la ciudad de Córdoba y dejando al interior con escasa cobertura». Según su denuncia, ciudades importantes de su departamento han visto reducir el personal a casi la mitad, mientras que pequeños pueblos y zonas rurales carecen directamente de presencia policial.
El operativo de seguridad verano 2026 en los valles turísticos de Córdoba presenta una merma significativa de efectivos respecto a años anteriores, generando preocupación en intendentes y representantes políticos de la región.
Esta crítica encuentra un antecedente inmediato en los hechos ocurridos días atrás en la ciudad de Alta Gracia, donde el municipio reprochó públicamente el «abandono» de la Provincia ante una seguidilla de disturbios que no pudieron ser controlados con celeridad. Jaimes agregó que esta situación genera «amplias zonas grises sin presencia» en un momento de máxima circulación de personas.
Los reclamos exigen una redistribución urgente de recursos para garantizar la seguridad, el control del tránsito y el orden público durante la temporada alta turística. Hasta el momento, desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia no se ha emitido un comunicado oficial respondiendo a estas acusaciones específicas. La presión crece mientras los destinos turísticos operan con la sensación de vulnerabilidad.

