Conforme iban llegando los datos de las mesas escrutadas en las escuelas y la tendencia era irreversible, comenzó el pase de facturas hacia la figura de Juan Monserrat, actual Secretario General de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba.
Enojados y a los gritos en la delegación Capital se escuchaba y repetía que el culpable era Juan Monserrat por haber dividido y entregado la organización gremial a los «auto convocados» y organizaciones de izquierda.
En el interior también lo responsabilizan ya que con su afán de ser legislador con la formula perdedora del Frente Córdoba de Todos, Alesandri – Gabriela Estévez, quebró todos los espacios al interior de la organización gremial docente.
Tras la estrepitosa derrota, en muchos gremios comenzaron a decir que Monserrat no puede conducir la mesa gremial «Massa Presidente». Además lo calificaron de «señor mayor», «sin gremio» y lo apuntan por no haber logrado ni que su propio movimiento gremial lo haya acompañado en la elección provincial.

