El legislador aauto percibido como neolibertario Gregorio Hernandez Maqueda consiguió lo que quería: qué se hable de él. Se afilió al Partido Demócrata, después de andar bollando y buscando quien lo reciba, pero a nadie le importó y tuvo que buscar algo con lo que hacer ruido.
Pedir eliminar la paridad de género y en el día donde las mujeres se movilizaban reclamando los derechos que aún les faltan fue la peor idea que pudo tener. Recibió el repudio de todo el arco político, de izquierda a derecha. Ni si quiera a los libertarios se les ocurrió plantear eso.
En su posteo explicando su «proyecto», que claramente será rechazado, planteó que la paridad de género no les sirvió a las mujeres pero ¿a criterio de quién? ¿El suyo?
A veces, la desesperación porque se hable de uno hace caminar por la delgada línea de caer en el ridículo.

