Sorprendido por preguntas en una entrevista radial, dijo estar en desacuerdo con los gastos de la Cámara Alta pero no propuso ni donar su salario ni dejar de volar con dinero del Estado.
En una entrevista a radio Suquía, Sebastián García Díaz puso en práctica el famoso “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”, al admitir que cobra como asesor del Senado de la Nación y que hasta vuela con pasajes oficiales, lo que deja al descubierto una actitud doble vara en el marco de sus cuestionamientos por los gastos de la Unicameral cordobesa.
El ex funcionario blanco de muchas criticas, que tuvo un desempeño para el olvido en su paso por la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico, admitió que ahora se ha refugiado como asesor de la senadora Carmen Álvarez Rivero y que cobra un salario por ello, aunque volvió a incurrir en una contradicción al decir que “al Senado habría que ponerle una bomba” porque es “un gasto inútil para la Nación”.
Tras admitir que esa senadora “tiene nueve asesores”, criticó lo poco que se trabaja en la Cámara Alta al ejemplificar que “Carmen Álvarez Rivero es presidente de la Comisión de Reforma Laboral, la que sólo se reunió dos veces en todo el año”.
Cuando el periodista Alejandro Pozo le preguntó si donaría su sueldo del Senado, García Díaz enfatizó que “no debería ni cobrarlo porque, cuando lo cobrás y lo donás, también estás haciendo un gasto al Estado”. No obstante, podría desempeñar su rol sin haber sido nombrado.
Sobre los pasajes oficiales que utiliza como asesor, dijo que sólo se los pagan cuando va en una misión oficial que “está fuera de la actividad política”, y puso como ejemplo que utilizó recientemente ese beneficio “en oportunidad de acompañar a la senadora a una entrevista con el embajador de Estados Unidos para buscar fondos para la autovía 158”

