Todo indicaba que la sesión de este miércoles en la legislatura de Córdoba iba a estar marcada por fuertes cruces entre peronistas y radicales a raíz del escándalo que involucró a «Manotas» Ludueña, militante radical, empleado del bloque de la UCR y colaborador de la legisladora Alejandra Ferrero.
La sesión terminó de manera escandalosa cuando los legisladores Facundo Torres y Leonardo Limia, pidieron la reconsideraración de la cámara a su proyecto de apartamiento de Ferrero y todos los bloques opositores no hicieron lugar. Allí, Hacemos Unidos por Córdoba decidió retirarse del recinto ante la mirada atónita de la Vicegobernadora y presidenta de la Unicameral, que se limitó a decir que no había quorum y levantó la sesión

