En los últimos días distintas expresiones mediáticas se levantaron en contra del Cuarteto cordobés y la decisión del gobierno provincial de profundizar, con su enseñanza en las escuelas, del valor identitario de la música más característica de la provincia de Córdoba.
En ese sentido fue Marcelo Rodio, el presidente de la Agencia Córdoba Cultura, la expresión del gobierno provincial: «Hay sectores que todavía se resisten a aceptar el cuarteto como una expresión identitaria genuina de Córdoba. Sin embargo, el cuarteto es tan Córdoba como la Reforma Universitaria, el Cordobazo, el fernet con coca, las sierras, sus iglesias y esa histórica rebeldía de no seguir mansamente los designios del centralismo del país».
El principal responsable de la cultura cordobesa dijo también que «La identidad no se impone, no se decreta ni se declara: se construye en la vida cotidiana del pueblo, se canta, se baila y se transmite de generación en generación».
Marcelo Rodio explicó: El cuarteto, además de generar puestos de trabajo y alegría que trascienden las fronteras de Córdoba, hoy es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento que confirma su valor cultural y social. Todas las expresiones culturales que hoy el mundo celebra —el tango, el samba (Brasil), el flamenco, el hip hop (Estados Unidos) o el fado (Portugal)— fueron primero cuestionadas. Hoy, todas están reconocidas por la UNESCO. Cuando hay debate, hay política cultural. La cultura no necesita la validación de élites ni de ningún sector: se vive, se comparte y perdura. Este 1° de enero, muchos se quedaron hasta la madrugada bailando el tunga tunga».
El Cuarteto cordobés en el centro del debate cultural, en tiempos en que ese concepto parece hacer referencia a una especie de guerra armamentista con el único objetivo de destruir valores acendrados en los pueblos desde sus más íntimos orígenes.

