El endeudamiento de los hogares argentinos dejó de ser un fenómeno individual o transitorio y adquirió características estructurales, según la cuarta edición del relevamiento del IETSE, correspondiente a agosto de 2026. El estudio, realizado en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, indica que el 92,3% de los hogares registra algún tipo de deuda, porcentaje relativamente estable respecto de mediciones anteriores, aunque con un fuerte deterioro en las condiciones del endeudamiento: el 28,4% de los hogares endeudados tiene ahora más de tres deudas, frente al 8% de julio de 2024, mientras que el segmento con una sola deuda cayó del 35% al 10,8% en el mismo período.
El informe también muestra un aumento sostenido del incumplimiento: el 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga, frente al 63% de julio de 2024, y el 41,3% ya está en instancia judicial. Solo el 11,1% de las obligaciones está en condición regular, y el 17,2% de los hogares registra embargos sobre salarios o cuentas bancarias. A esto se suma que el 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas, proporción que era del 18% en 2024, lo que reduce el margen para gastos esenciales.
Según el informe, buena parte del endeudamiento queda fuera de los registros financieros tradicionales: el 50,7% de las obligaciones es identificable mediante información del Banco Central, entre ellas las tarjetas de crédito (31,1%), mientras que el resto corresponde a fiado en comercios, alquileres, impuestos y préstamos familiares. En paralelo, el 62,5% del uso de tarjetas de crédito se destina hoy a la compra de alimentos, frente al 54% de 2024, reflejando un cambio en la función del crédito, que pasa a complementar ingresos insuficientes.
Las expectativas también se deterioraron: el 47,5% de los hogares considera que no podrá afrontar todas sus deudas, frente al 18% de 2024. Para el IETSE, el fenómeno excede las decisiones individuales y debe analizarse junto con los ingresos, los precios, las tarifas, el empleo y las condiciones de acceso al crédito, en un proceso que definen como de sobreendeudamiento estructural.

