Si bien en su concepción la idea de «Comunidades Regionales» es buena para gestionar en bloque las problemáticas de los vecinos, en algunos sectores de la provincia, algunos dirigentes, la utilizan a completa discrecionalidad sin respetar acuerdos preexistentes o los estatutos.
Lo de Sobremonte podría convertirse en un escándalo y generar un efecto dominó en otras comunidades de la provincia, puesto que algunos municipios y comunas, es decir sus intendentes, no tienen representación, no están sentados en la mesa. PCV pudo saber que se enviaron pedidos de informe, de manera institucional, a funcionarios de segunda línea del Ministerio de Gobierno y como respuesta habrían obtenido un «reto» y el «malestar» de un director por haber presentado la queja.
También trascendió que el presidente de esta comunidad, el Legislador Marcelo Eslava, habría puesto a trabajar en PAICOR a personas que debían cumplir funciones para el organismo regional.
«¿Cómo puede ser que la Comisión de Comunidades Regionales de la legislatura sea presidida por un funcionario que no respeta las normas en su propia comunidad?», se preguntó entristecido un dirigente de Sobremonte. «Hay mucha inequidad en el reparto de los recursos (…) y tampoco sabemos en qué se gasta lo que viene porque no se presentan rendiciones», agregó otro informante.
La situación de Sobremonte no se limita sólo a este sector, puesto que algunas prácticas son más comunes de lo que parecen y periódicamente son informadas a nuestra redacción, ante el silencio de sus autoridades.

