Myrian Prunotto, intendenta de Juárez Celman (en uso de licencia) y vice gobernadora electa de la provincia de Córdoba, se ha convertido en blanco de ataque por la dirigencia de la UCR, el partido que la vio nacer en la política, pero del cual se alejó pegando un portazo por la decisiones que tomaron «los mismos de siempre», como los calificó.
Quienes conocen la interna radical y tienen contacto con los «popes», dicen que lo que más les molestó es que Prunotto los haya «desnudado», los haya dejado expuestos en que siempre son los mismos que se reparten los cargos sin tener en cuenta a dirigentes, militantes e sobre todo intendentes, como su caso o el de Benedetti de Arroyito.
Recordemos que semanas antes de que se confirmara a Prunotto como la compañera de fórmula de Llaryora, ella pedía que la UCR fuera a internas y elija a un candidato radical para competir por la gobernación, algo que luego no ocurrió ya que Luis Juez, un peronista, encabezó la lista de Juntos por el Cambio. También hubo presentaciones judiciales desde el sector del Radicalismo Auténtico con el objetivo de competir internamente, pero fueron el vano porque la decisión ya estaba tomada.
Prunotto fue ninguneada públicamente por dirigentes de la alianza opositora tanto a nivel provincial como a nivel nacional, y más allá de eso, la ahora vice gobernadora electa, nunca renegó de sus raíces e insiste en que ella forma parte de un gobierno de coalición ratificando su pertenencia al radicalismo. De hecho, llega con su espacio «Radicalismo Auténtico» que ha logrado posicionarse tanto en la ciudad como en la provincia.
Tanto a Myrian Prunotto como a Gustavo Benedetti los acusan de «inconducta partidaria» y avanza el proceso para desafiliarlos de la UCR.

