A medida que comienza a transcurrir el año electoral se incrementan los diferentes rumores sobre posibles candidaturas para Diputados nacionales por Córdoba; la realidad es que todavía no hay nada definido ni en el oficialismo provincial ni en los distintos sectores en los que se podría dividir la oposición.
En el caso de Hacemos Unidos por Córdoba son conocidos los distintos ensayos que se vienen repitiendo desde el año pasado, sin embargo ninguno de los mencionados hasta el momento para encabezar la posible lista termina de convencer a la totalidad del peronismo y los distintos sectores bregan por imponer a sus candidatos en el tramo superior.
En ese marco, desde hace unas semanas ha comenzado a tomar fuerza una especie de convicción generalizada, no en términos de una propuesta militada sino como expresión de deseo de la gran mayoría, “si me preguntan a quién quiero en la fórmula para mí ‘el Gringo Schiaretti’ y Natalia De la Sota son los únicos que garantizan el triunfo del peronismo en Córdoba”.
Las cuestiones indefinidas son dos para que ese clamor se haga realidad, el ex gobernador Juan Schiaretti asegura a propios y extraños que sólo sería candidato si está seguro que va a ganar, y ese tema parece menos lejano luego del traspié del presidente Milei por la Cripto estafa que le hizo bajar varios puntos en la consideración popular, además todas las encuestas que tiene Schiaretti en su escritorio le dicen lo que acá se afirma, con Natalia de la Sota acompañándolo en la lista, ganan.
El otro tema es la hija del exgobernador, la actual Diputada nacional aparece para buena parte del peronismo de Córdoba como una díscola imprevisible, y no es la mejor idea de candidata para Llaryora ni para Schiaretti, sin embargo también es cierto que Natalia arrastra muchos votos, medido también por muchas encuestas, y que más allá de los pruritos nadie la quiere tener en una candidatura que no sea la del peronismo cordobés.
En conclusión, falta mucho, pero el clamor más fuerte hoy es Schiaretti-De la Sota.

