La jugada de anunciar que Juan Hipólito Negri sería funcionario de Passerini fue arriesgada, sin retorno y encima no funcionó porque no logró limar a De Loredo ni siquiera un poco; ahora, la única posibilidad de que Juani Negri vuelva al redil radical es que su padre lo convenza y que además le consiga un waiver a largo plazo, porque, como ya dijo Rodrigo De Loredo, «Llévense todos los que puedan. No los queremos de este lado».
Va a ser muy difícil que el primogénito del histórico dirigente del radicalismo de Córdoba pueda volver a la UCR porque ya emigró, porque los que se fueron no volvieron, y porque Mario Raúl ya no es el dueño del poder provincial, ya solo comparte lo último a lo que se está aferrando y poco podrá hacer por Juani que hace rato cayó en desgracia con el nuevo líder.
Por todo eso el mismo ex Concejal radical ya había hecho los bolsos y había decidido abandonar la casa paterna hacia el único lugar que parece contener a todos, la casa de niños expósitos del cordobesismo, a menos que consiga una soga interprovincial (¿Pullaro, Rodríguez Larreta?), algo que no es de descartar.
Lo que no va a ocurrir por el momento es que Juan Negri entre por la puerta grande siendo funcionario, y menos en la Municipalidad de Córdoba; en primer lugar porque un funcionario no se designa por los diarios ni por las redes sociales, eso es de manual; y segundo porque antes tenía que estar de acuerdo el jefe, y esta vez se olvidaron de avisarle, más allá de que tengan excelente relación, así no se hacen las cosas y todo lo que ocurrió la semana pasada lo enojó.
Entonces, lo más posible es que el múltiplemente mencionado y ahora silencioso Juan Negri ingrese al cordobesismo, pero no será en la municipalidad de Córdoba, será en la provincia y tampoco en la primera línea, ni en lo inmediato, será dentro de un tiempo y «en reconocimiento por su trabajo en los barrios de la ciudad».

