El año que termina no fue tranquilo para la Legislatura de la provincia de Córdoba que la tuvieron, y tienen aún, como protagonista de diferentes hechos resonantes en la opinión pública; lo que en algún momento se imaginó como un escenario sin conflictos, debido a la histórica mayoría que tiene el oficialismo producto de la gran elección realizada en 2019, termina con definiciones de tensión y con una oposición en un papel impensado teniendo en sus manos definiciones que no se imaginaron.
En este nuevo escenario, y desde hace un mes sin el principal líder de Hacemos por Córdoba en la Legislatura, emergió una figura que con experiencia y predisposición se fue convirtiendo en el hombre capaz de resolver con solvencia diferentes situaciones que a priori aparecían como complicadas.
Juan Manuel Cid, Abogado y Procurador UNC. Especialista en Derecho Tributario, ex Presidente del Juri -Jurado de enjuiciamiento de funcionarios y magistrados del Poder judicial, y Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Justicia y Acuerdo de la Legislatura de Córdoba tuvo a su cargo una serie de definiciones que, sin el brillo de las que tienen gran difusión periodística, vinieron a resolver cuestiones de importancia para la vida de los cordobeses; así tuvo a su cargo resolver la designación de más de treinta Magistrados, Fiscales y Asesores Letrados en todo el ámbito provincial, y también la modificación de leyes que ordenan distintos aspectos de la sociedad cordobesa.
Durante este período Cid tuvo un rol distintivo en la resolución de temas de trascendencia institucional que también requirieron un acabado diálogo con los distintos actores, como las designaciones del Fiscal General, del Fiscal Adjunto, el pedido de Juicio político a la Ministra de Coordinación Silvina Rivero, al vocal del Tribunal Superior de Justicia Sebastián López Peña.
Pero sin lugar a dudas el hecho que lo terminó de definir como el legislador con más diálogo entre sus pares, tanto de su misma fuerza política como con la oposición de todas las orientaciones ideológicas presentes en la Legislatura provincial, fue el «Caso Oscar González», un tema que exigió la máxima capacidad de diálogo y de búsqueda de consensos porque era imposible pretender cualquier intento de resolución que no contara con el visto bueno de todos los sectores.
En pocos días Cid logró, primero organizar el debate sobre el tema y darle el correspondiente cauce legislativo, y también pudo consensuar la cuestión política compatibilizando las posiciones del Legislador González con la de la mayoría de los sectores políticos al punto de resolver el tema antes de lo previsto y por amplia mayoría.
Juan Manuel Cid no sólo ha desempeñado este rol a nivel legislativo sino que lo propio llevó adelante en otros ámbitos, como por ejemplo en la participación en el armado de la lista que finalmente se quedó con el triunfo en las elecciones internas del Colegio de Abogados de Córdoba, en una confluencia de diferentes sectores políticos que lo llevó, una vez más, al diálogo y a la búsqueda de consensos con representantes de todo el arco político de Córdoba.
En los aspectos puramente políticos también le tocó a Cid el mismo rol a la hora de encontrar acuerdos y resoluciones entre su sector, el llaryorismo, y el resto de los actores de la vida política de Córdoba, jugando un rol de diálogo, de «tender puentes», de poder llevar adelante los consensos necesarios para sostener el funcionamiento de las institucionalidades necesarias.
«Si yo tuviera que destacar algo de mi sería mi capacidad de diálogo, no tengo ningún problema ni ninguna limitación para hablar y buscar coincidencias con quién sea necesario, y siempre tengo el teléfono abierto para todos» se describe a si mismo el Legislador Juan Manuel Cid, quizás una herramienta clave en la nueva legislatura provincial que se definirá en las elecciones del año que viene, donde desde distintos sectores coinciden en afirmar que si Martín Llaryora es el nuevo gobernador, como todo lo indica, Cid está llamado a ser el hombre fuerte de la nueva Legislatura. Sin embargo el propio legislador, y también otros dirigentes del Peronismo de Córdoba no descartan que el llaryorista pueda ser convocado a cumplir otros roles, ya sea en el gobierno provincial como en el ámbito de la Municipalidad de Córdoba.

