La pregunta recurrente entre periodistas, entre políticos, de periodistas a políticos y viceversa es qué tiene pensado hacer Martín Llaryora, el candidato a Gobernador de Hacemos por Córdoba para ganar la elección, es vox populi en el mundo de la política que «mide» bien en toda la provincia, que «mide» muy bien en Córdoba Capital, y que le falta conocimiento en algunas zonas del interior.
También se sabe que el plan original del peronismo de Córdoba es que Juan Schiaretti impulse la campaña en toda la provincia con el actual gobernador como protagonista, recorriendo toda la geografía cordobesa, mostrando su gestión y asegurando que Llaryora es su absoluta continuidad.
Hasta ahí es la campaña en los papeles, a partir de ahí la cosa comienza a condimentarse con los aderezos que fueron apareciendo a medida que se fue desandando el camino pre campaña electoral; empezaron a crecer algunos sectores internos del peronismo cordobés y algunos, muchos, dirigentes del interior, experimentados y rápidos levantaron vuelo, conocedores de que es la herramienta más apropiada para después lograr cosas; crecer, tomar visibilidad y negociar.
Sumado a todo eso el rol de la oposición, con Luis Juez y De Loredo haciendo su tarea de desgaste, y en particular Juez encarando hacia adentro del propio peronismo, empezó a parecer que al candidato se le complicaba la campaña, y por eso comenzaron las dudas de quiénes miran desde afuera, y empezaron las preguntas de «¿qué va a hacer Llaryora?», y empezaron las filas del «yo quiero hablar con Llaryora».
Sin embargo desde el entorno más íntimo del candidato a gobernador siempre llegó el mensaje de tranquilidad y convicción, «tranquilo, vamos bien» fue siempre la respuesta a las diferentes consultas antes enumeradas.
Qué es y en Qué consiste El Ambita, el plan del núcleo íntimo del llaryorismo para ganar la elección.
Así como se sabe que para ganar la elección nacional es muy importante imponerse en CABA y en el AMBA, la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, porque ahí se concentran la mayoría de los votos de la Argentina, así como es conocido que otros distritos como Córdoba, Santa Fe, Mendoza, y a partir de ahí el resto de las provincias en menor medida, aportan sus porcentajes de votos que colaboran con la suma federal, y por esa razón todas las estrategias de campaña de los candidatos a Presidente tienen como núcleo central los dos distritos más importante del país, donde se concentra el grueso de la campaña, los mayores esfuerzos en todo sentido y la mayor presencia de los candidatos; pensar a la provincia de Córdoba de la misma manera es una estrategia con mucha lógica.
Martín Llaryora, y su núcleo más cercano que lo acompaña desde el principio de los tiempos, sabían que no podrían dejar la campaña librada a Juan Schiaretti, sin desconocer que es el jefe de su partido y el que lo impuso como candidato al peronismo de Córdoba, sin dejar de respetar su autoridad y reconociendo su condición de lider y conductor, la cuestión a resolver era cómo atender los diferentes aspectos que presentaba la campaña electoral para la gobernación, cómo recorrer toda la provincia, cómo realizar ese recorrido sin dejar de priorizar su tarea, que sigue siendo gobernar la ciudad de Córdoba, y cómo atender las demandas de los diferentes caudillos regionales, locales o de otros sectores internos; un desafío bastante complicado.
Las encuestas vienen indicando desde hace tiempo, y los dirigentes territoriales también, que Llaryora tiene un amplio conocimiento público y una muy buena intención de votos en la ciudad de Córdoba y alrededores, todas las ciudades cercanas a la ciudad Capital que tienen una gran interacción entre si, también indican los números y las percepciones que cuando más se aleja de la Capital crece el desconocimiento del Intendente de Córdoba y disminuye la certidumbre en cuanto al voto, a excepción claro está de la ciudad de San Francisco y el Departamento San Justo, su tierra natal y donde comenzó su carrera política.
Con estos datos en la mano las definiciones fueron claras, es imposible recorrer en pocos meses toda la provincia como debe recorrerla un candidato para ser reconocido y preferido, menos aún asumiendo la gestión como Intendente, por lo tanto las opciones se hicieron claras, por un lado reconocer y agradecer el despliegue de Juan Schiaretti y el Partido Justicialista de Córdoba que harán todo el despliegue que pueda con cada dirigente desde su territorio; y por otro lado armar su propia estrategia de campaña.
Para llegar al interior provincial Martín Llaryora tendrá dos maneras prioritarias, además de los esporádicos recorridos por algunas localidades como lo viene haciendo desde hace un tiempo; por un lado necesitará tejer la mayor cantidad de acuerdos con los jefes peronistas locales y de otros sectores internos para que lo ayuden a hacer la campaña cada uno desde su lugar, «para que todos trabajen por Martín Llaryora 2023», esto lleva a que más allá de que no tengan difusión pública, el Intendente de Córdoba y sus hombres de confianza deberán reunirse con cada uno de esos dirigentes y confirmar su alineamiento para asegurarse esa parte de la campaña; por otro lado la otra herramienta para llegar al interior de la provincia es la que con tan probados resultados vienen implementando algunos dirigentes de la oposición, apelar a la presencia del candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba en los medios de difusión de la ciudad de Buenos Aires que tienen mucha llegada al interior provincial; desde hace unos días el intendente ya recorre sets televisivos y estudios radiales de CABA, todavía le falta afinar el discurso en forma y contenido para adaptarlo a esos medios de comunicación pero así está cumpliendo otro de los objetivos de campaña.
«El Ambita»
Pero en realidad la gran definición es la que algunos ya han bautizado como «El Ambita», se trata de organizar la campaña electoral por la gobernación de la provincia de Córdoba como se piensan las campañas nacionales, priorizar la ciudad de Córdoba y las ciudades aledañas, con fuerte presencia en el Departamento Colón, y en parte de Santa María y Punilla para llegar a la mayor cantidad de votantes de la provincia que residen en ese territorio; si se considera que la zona definida concentra el 65% de los votos de la provincia la idea tiene total asidero, sobre todo considerando que los otros grandes conglomerados provinciales no quedarán desguarnecidos porque tendrá a aliados como Juan Manuel Llamosas en la zona de Río Cuarto, a Martín Gill y/o a Eduardo Accastello en el Departamento General San Martín con la ciudad de Villa María como cabecera y a otros dirigentes de peso territorial en las diferentes regiones; y hablando del Intendente de Villa María Martín Gill, considerado no sólo desde el punto de vista territorial sino también interno como representante de un sector dentro del peronismo provincial, lo mismo que se resuelve con Natalia De la Sota, por ejemplo.
De esta manera, refiriéndose a esta región de Córdoba que se considera la que mayor caudal de votos reúne, y haciendo una alegoría con el gran Buenos Aires como ejemplo nacional en ese sentido, el trabajo electoral más intenso de Martín Llaryora se concentrará en la zona de la provincia que también se podría resumir en lo que hoy representa el Ente Metropolitano, aunque electoralmente la definición es más abarcativa, pero vale la comparación porque también tiene que ver con otros pasos que Llaryora, con la ayuda de Gabriel Bermúdez, realiza en ese territorio.
Por supuesto que estas definiciones, como todas las de una campaña electoral, son susceptibles de análisis, ajustes y cambios de manera permanente, a medida que se van midiendo los avances, pero por ahora «El Ambita» esta arrancando bien.

