Villa Allende volvió a ser escenario de un fuerte reclamo ambiental. Vecinos organizados, asambleas y el Consejo Municipal de Ambiente se manifestaron frente al edificio municipal con cartelería y mensajes dirigidos a la comunidad, con el objetivo de visibilizar lo que califican como una “situación crítica” en la Reserva Supaj Ñuñu.
Según expresaron, el avance de la cantera Cantera El Gran Ombú ya completó su etapa 1 y ahora buscaría avanzar hacia una etapa 2, lo que implicaría profundizar la explotación minera dentro del área protegida.
Desde las organizaciones remarcan que en Villa Allende rige la Ordenanza 3719, que prohíbe la actividad minera dentro del ejido y protege la reserva como zona roja de conservación.
“Estamos en la puerta de la Muni para que la comunidad se entere la situación que está atravesando la Reserva”, señalaron durante la manifestación. Además, advirtieron que la zona ya fue explotada por más de 40 años y que no debería habilitarse una nueva etapa extractiva.
En un video difundido por el Consejo Municipal de Ambiente, sostienen que “cientos de hectáreas corren peligro de desaparecer” y que el avance minero podría convertir el bosque protegido “en un cráter gigante”, con impacto directo sobre árboles, fauna y la cuenca hídrica local.
También denunciaron posibles daños en sitios arqueológicos dentro del área. La verificación fue realizada por el geógrafo Joaquín Deon, quien habría informado y denunciado la situación.

