La posibilidad de una visita a la provincia de Córdoba del Presidente del hermano país de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, es un anhelo guardado bajo siete llaves, hasta ahora; es conocida la identificación de «Lula» con el peronismo argentino y al ser la provincia de Córdoba, aparte de Buenos Aires, la más importante con un gobernador peronista, la esperanza es posible.
En realidad desde el comienzo del gobierno de Martín Llaryora en la provincia, distintas gestiones, en general relacionadas con otros temas, acercaron al gobierno provincial con el del estado brasileño; quienes más relaciones entablaron fueron el Ministro de Finanzas de la provincia, Guillermo Acosta; y autoridades del Banco de Córdoba como su presidente, Raúl Paolasso y el Director Juan Manuel Cid.
Varias coincidencias ideológicas acercaron a las autoridades de ambos estados y desde entonces se evalúa la posibilidad de la visita del presidente brasileño a Córdoba, todo un gesto político para nuestro país y para esta provincia, y por eso merecedor de profundos análisis de oportunidades y tiempos.
La visita de estos días de una comisión del Gobierno de la República Federativa de Brasil en el Centro Cívico de Córdoba, recibida por el ministro de Gobierno de la Provincia, Manuel Calvo, reabrió las expectativas sobre el tema.
La delegación estuvo encabezada por el secretario Nacional de Participación Social del país vecino, Renato Simões, acompañado de la directora de Participación Digital y Comunicación en Red de Brasil, Carla de Paiva Bezerra.
«Para nosotros es un honor recibir a los funcionarios del Gobierno de Brasil, país con el que nos une una larga tradición de colaboración, comercio, turismo y cultura. Esperamos que este encuentro funcione como el punto de partida de una nueva agenda común y participativa, que nos encuentre profundizando lazos en beneficio de nuestros pueblos”, expresó el ministro Manuel Calvo.
Las gestiones por la llegada de «Lula» siguen en marcha, aunque este medio intentó confirmar si el ministro de Finanzas de la provincia mantenía ese vínculo, sin obtener respuesta; la «agenda en común» expresada por Calvo indica, según fuentes del Panal, la expectativa latente.

