«No va a arriesgar su caudal político en una alianza con gente que tiene entre 60 y 70% de imagen negativa», dicen allegados al gobernador de Córdoba.
Quienes conocen a Juan Schiaretti saben que sus decisiones tienen siempre el pragmatismo de las encuestas más la percepción de lo que pasa «en la calle» y «en el campo».
También es conocida su oposición a Cristina Fernández de Kirchner y al kirchnerismo en general, espacio en el que los dirigentes cordobeses ven incluído al «albertismo», ahí cuentan a La Campora y a los alineados con Carlos Caserio.
Y más datos, «la banca del Senado es del peronismo de Córdoba» y «Caserio ganó la banca por el peronismo cordobés», son dos frases que suenan en el Panal y que insisten en que esa banca debe volver a representantes del peronismo de Córdoba reafirmando la candidatura de Alejandra Vigo a ese puesto.
Todos estos datos terminan de confirmar que no habrá alianza entre el schiarettismo y los diferentes sectores que representan al peronismo nacional en Córdoba y sólo queda la opción para estos últimos de sumarse a las listas de Hacemos por Córdoba, resta saber cuál será la decisión de La Cámpora Córdoba y de Caserio y sus seguidores.

