El Intendente de Tulumba, Roberto Casas, no está pasando por el mejor momento de su gestión. Como si se tratara de una bolsa de ropa sucia, nadie se quiere hacer cargo ni “apadrinarlo”. Nacido al calor de la UCR, fue Secretario de Gobierno del actual legislador Peralta hasta el 2023 cuando uno se fue a la unicameral y el otro al ejecutivo local. Luego Casas jugó con Provincias Unidas y rompió con la Unión Cívica Radical, al tiempo que sus ex correligionarios lo señalaron por pactar con el “Tata” Palomeque y volver a lo más rancio de la vieja política.
Casas volvió a quedar en el centro de la escena hace pocos días, ya que el Concejo Deliberante no le aprobó el Presupuesto 2026 al encontrar graves inconsistencias en varios puntos. El hecho aquí es que de los siete concejales, sólo uno dio el visto bueno, ni los oficialistas ni los opositores lo acompañaron. En ese momento, desde el entorno político del Intendente apuntaron a Peralta, sin embargo desde PCV se contactó al legislador y este negó enfáticamente tener algún tipo de influencia sobre los ediles. “Me estoy enterando por ustedes de lo que pasó”, dijo a nuestro medio.
El Presupuesto 2025 fue aprobado porque Casas aún contaba con el beneplácito de su bloque, el de este año fue rechazado de plano: “el tribunal visa facturas ya pagadas, es todo un desastre, por eso y otras tantas cosas no se aprobó el presupuesto 2026”, le comentó un dirigente a PCV. Hay otro gris en la localidad e involucra a una empresa de construcción de casas: “Viviendas Plus”. Aparentemente el dueño de la empresa estaría instalado en la localidad y hace algunos días habría tenido una reunión con vecinos y habría responsabilizado al Concejo Deliberante por no poder avanzar con el desarrollo inmobiliario. El municipio tiene terrenos para la venta y pretendía reducir su valor en un 50%, algo que activó las alarmas de todos, y fue uno de los motivos por el que se lo rechazaron. El tema sigue generando polémica y hoy nadie se quiere hacer cargo del Intendente, ni su mentor Sebastián Peralta ni el Gobierno Provincial, para el que jugó abiertamente en las últimas elecciones.

