En un acto cargado de emotividad y simbolismo, la Universidad Nacional de Río Tercero (UNRT), creada por ley nacional, marcó el comienzo formal de sus actividades académicas. La ceremonia, realizada en la explanada de la Fundación Universitaria Regional Río Tercero (FURRT), representó la concreción de un anhelo de décadas para la ciudad y la región.
El rector organizador de la UNRT, Pablo Yannibelli, destacó la importancia de este proceso bajo los conceptos de «memoria, resiliencia y futuro». En su discurso, enfatizó que la universidad no es un privilegio, sino una decisión colectiva para que el conocimiento sea un derecho.
Yannibelli vinculó el nacimiento de la institución con la historia de la ciudad, afirmando que es una forma de transformar la herida de los atentados de 1995 en potencia para el futuro.
«Cuando una universidad pública se instala en un territorio, algo cambia para siempre, cambia el futuro posible», aseguró, definiendo a la UNRT como una estructura que abre paso a un estadio de desarrollo basado en el conocimiento, la inclusión y la tecnología.
Yannibelli señaló que la universidad es una forma de convertir las «heridas o cicatrices» derivadas del estallido de la Fábrica Militar en «potencia para el futuro». Según sus palabras, la institución busca «convertir el dolor en conocimiento».
Definió a la universidad como un «puente como estructura que une y abre paso a un estadio diferente», asegurando que donde hay capacidades construidas colectivamente, hay «libertad real».

