Así describieron el encuentro entre el gobernador de la provincia de Córdoba, Martín Llaryora, con la Vice presidenta, Victoria Villarroel, que se extendio por más de dos horas en la siesta del pasado sábado.
El encuentro se produjo en la ciudad de Villa Allende, en la casa del abogado Emilio Viramonte, anfitrión de la vicepresidente, y fue un almuerzo al que llegó Llaryora, acompañado por la Vicegobernadora Myrian Prunotto y el viceintendente de la ciudad de Córdoba, Javier Pretto.
Si bien la idea era un diálogo formal al estilo Llaryora, distendido y ameno, los pedidos de la Vicepresidenta, quien reclamó respaldo político para sancionar las leyes en el Congreso y además el apoyo de los gobernadores para la gestión de Milei, convirtieron el encuentro en un «interesante cambio de miradas políticas».
Llaryora volvió a remarcar su respaldo a la gobernabilidad, tal como lo viene haciendo públicamente; y también expresó su desacuerdo con la pretención del gobierno de Milei de mantener las retenciones a las economías regionales; el gobernador de Córdoba le dijo también a Villarroel que no está de acuerdo con que se pare la obra pública y su posición sobre la educación y la salud pública.
Las dos posiciones superaron lo formal, se habló largamente sobre estos temas y otros, como los bío combustibles y ambos gobernantes no quedaron solo en los enunciados sino que se explayaron al punto de comprometerse a trabajar sobre lo dialogado y repetir el encuentro, aunque la próxima vez sería en Buenos Aires.,

