El Ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, en el ojo de la tormenta por el crimen de Agostina, está pidiendo una serie de «condiciones» para seguir al frente de esa gestión; si bien tiene todo el apoyo del gobernador Martín Llaryora, Política Córdoba Verdad pudo conocer que el ministro quiere dar ciertos pasos que considera necesarios a partir de lo ocurrido con el atroz suceso que conmociona a la sociedad cordobesa; y además hay quienes dicen que no ha pasado desapercibido que no han habido expresas muestras de apoyo por parte de muchos dirigentes.
El ministro Quinteros, como ya lo ha expresado en algunos medios de comunicación en los últimos días, cree que «tiene que haber un antes y un después» de este hecho; quienes lo conocen aseguran que entiende el aprovechamiento opositor para señalarlo como responsable como un tema de la política y tampoco les pasa desapercibido el ensañamiento personal del senador Luis Juez; pero, aseguran, más allá de todo eso, «hay cosas que tienen que cambiar».
Los entendidos en temas de seguridad sostienen que hay que revisar minuciosamente el funcionamiento de la justicia, en particular de las unidades judiciales ubicadas en los barrios, así como algunos procedimientos que hoy se argumentan como de manual pero que deberían cambiar o ser revisados también.
Juan Pablo Quinteros quedó en lo alto de la exposición pública sobre todo a partir del desenlace del crimen, a pesar de que se había esmerado en sostener un bajo perfil, ya que consideraba que era el momento de la investigación policial guiada por la justicia, pero sin embargo una vez conocida la muerte de Agostina todos los cañones de la oposición apuntaron hacia su gestión; aseguran que el ministro no tiene problemas en brindar las explicaciones que sean necesarias, que tampoco le teme al debate político, pero que necesita determinadas seguridades para salir hacia adelante.
Es posible que en los próximos días se conozcan anuncios en esa materia.

