El pedido anunciado por la oposición en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba, de concretar la «expulsión», o la separación de su banca, al Concejal oficialista Ricardo Moreno, por su vinculación con el asesino de Agostina, Claudio Barrelier, no prosperará en la próxima sesión del cuerpo, este próximo jueves.
Según pudo conocer Política Córdoba Verdad, habría un consenso entre todos los ediles de que no es viable un avance en ese sentido, en primer lugar porque se afectarían garantías constitucionales, sobre todo la de la debida defensa; además tampoco los Concejales quieren ser partícipes de un juicio sumario, más allá de las posibles responsabilidades del caso, y en cambio el acuerdo más extendido es que el tema debe ser tratado en comisión.
Más allá de los gestos políticos lindantes con el proselitismo partidario que protagonizan cada uno de los concejales, lo cierto es que a la hora de analizar detenidamente la situación, la conclusión es que no corresponden apresuramientos, que el tema debe analizarse y tratarse en comisión y que esta medida deberá ser explicada claramente a la sociedad.
De manera que si nada cambia en las horas que faltan para la próxima sesión del concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba, el próximo jueves a la mañana, la intención sería la de no avanzar en el pedido de tratamiento de privilegio que harán los concejales opositores para expulsar a Moreno, para que esto ocurra debería expresarse en ese sentido los dos tercios del cuerpo; en cambio lo que se resolverá es que el pedido pase a comisión.
En el medio está nada más y nada menos que la marcha de Ni Una Menos, que todos coinciden será multitudinaria, y que entre otros ítems pedirá la cabeza del concejal viguista; habrá que ver la influencia que esto provoca en los concejales capitalinos para tomar la decisión final.

