La catarata mediática y la viralización en redes sociales de la situación por la que atraviesa el ex presidente de la nación, Alberto Fernández, ha reflotado un tema indeseado en el gobierno provincial y en Hacemos Unidos por Córdoba que genera preocupación por la situación del Ministro de Cooperativas, Martín Gill.
El villamariense atraviesa desde hace tiempo una situación judicial complicada, una denuncia por violencia de género que desde el comienzo en Córdoba se trató como una cuestión de índole privada, ajena a la política; sin embargo, ese tema encuentra serias complicaciones a partir de lo que ocurre a nivel nacional, que inevitablemente salpica a todo el peronismo y que la oposición intentará utilizar en Córdoba.
«El tema de Gill», que hasta ahora había logrado cierto «paraguas» de privacidad, gana en sensibilidad social si la oposición logra avanzar en lo que ya comenzó, un ataque de re visibilización con declaraciones mediáticas y publicaciones en redes sociales; y, también inevitablemente, alcanzará a Martín Llaryora porque es un integrante de su gabinete.
Sobre esta cuestión se suceden reuniones oficiales en este fin de semana para definir de qué manera enfrentarlo, desde que comenzó el tema del expresidente la decisión era mantenerse lo más alejado posible, algo no tan difícil para el PJ de Córdoba, históricamente enfrentado con los nacionales; sin embargo la acusación que pesa sobre Gill es el punto flaco por donde el peronismo cordobés puede quedar peligrosamente «pegado» a lo de Alberto Fernández.
Nadie quiere hablar de renuncia o apartamiento, pero tampoco los peronistas de Córdoba van a permitir que el tema los afecte y erosione alñ gobernador, por eso estas horas son cruciales para llegar a una determinación; por ahora sigue dominando la intención de que Martín Gill siga en su puesto.

