En la localidad de Carnerillo, alrededor de las 4 de la mañana del sábado, tras varios llamados al 911 por parte de vecinos que denunciaron ruidos molestos, personal policial se hizo presente en varias oportunidades y solicitó verbalmente al grupo, integrado por cinco o seis jóvenes, aparentemente menores de edad, que cesaran con la música alta, sin obtener respuesta.
Según informaron las autoridades de la fuerza, la policía actuó en el marco del Código de Seguridad de Convivencia Ciudadana (Ley 10.326), que no solo faculta sino que obliga a hacer cesar la contravención. Indicaron que se trataba de un efectivo que se encontraba solo y en desventaja numérica, por lo que procedió a efectuar disparos disuasivos con un arma menos letal, los cuales impactaron únicamente en el suelo y no provocaron lesiones.
“El personal policial actuó dentro del marco legal”, afirmó el jefe policial informante, quien remarcó que los disparos fueron indirectos y tuvieron como único objetivo disuadir al grupo y lograr que se retirara del lugar.
Además, señaló que mantuvo una reunión con el padre de uno de los menores involucrados, con quien dialogó y escuchó los reclamos. Reconoció que en localidades pequeñas no es habitual el uso de este tipo de armas, lo que puede generar impacto en la comunidad e indicó que los padres o los jóvenes involucrados tienen la posibilidad de presentar una denuncia ante la Fiscalía de Instrucción de Turno si consideran que existió un abuso por parte del efectivo policial.

