Una sola coincidencia tienen todos los opositores al gobierno provincial en Córdoba, el antiperonismo; parece mentira que a más de ochenta años de la creación de la fuerza política más trascendente de la Argentina, cuando pregonan nuevas formas como salvadoras; cuando todos los no peronistas van de reconversión en reconversión buscando llegar a la gente; el peronismo sigue tan vigente como siempre, y el odio también.
En Córdoba los principales políticos opositores repiten como principal consigna de campaña para 2027 que quieren terminar con el peronismo; es la única coincidencia que tienen los nuevos liberales, los radicales que hoy manejan su partido, algunos peronistas arrepentidos y una inmensa gama de «centro», centro derecha en realidad, donde se guarecen candidatos sin partido y con poco nombre; en una síntesis se los podría rotular como los nuevos Juntos por el Cambio con la suma de La Libertad Avanza.
Todos ellos tienen en claro que solos no pueden contra el oficialismo provincial, ninguno de ellos, y que para derrotarlo necesitan una alianza poderosa, pero tiene que ser una sola; y al mismo tiempo ese es su principal problema; ninguno, ni Juez, ni De Loredo, ni Bornoroni, logran desprenderse de sus egos, de sus ansias personales; aunque lo declamen, aunque lo repitan incansables en innumerables publicaciones, saben que en 2027 quieren ser ellos y no los otros.
Luis Juez lo vive como la última oportunidad de su vida, sabe que solo no puede nada y espera seducir a Milei y su hermana para que lo bendigan; Rodrigo De Loredo espera venderles el viejo y desvencijado radicalismo con el argumento de que es mejor herramienta que el Frente Cívico y los libertarios quieren «los fierros» de estos dos, pero no les creen como portadores de nada nuevo, por eso quieren ser ellos los que encabecen.
Y esa realidad decanta hacia abajo, hacia las segundas líneas, hacia los candidatos menores, con la misma crudeza, que difícilmente pueda convertirse en amor, que lo más posible es que siga siendo solo espanto, pero que no alcanza para arrebatarle el poder al peronismo.

