Durante un encuentro con las autoridades de ADIMRA, la legisladora analizó la crítica situación que atraviesa el sector metalúrgico, hoy condicionado por una fuerte caída en los niveles de producción. La preocupación central de la industria radica en el impacto directo de la baja actividad económica y el reciente incremento en la competencia de productos importados, factores que, según advirtieron, amenazan la sostenibilidad de las pymes y los puestos de trabajo en el cordón industrial.
En este contexto, De la Sota enfatizó la urgencia de redefinir las políticas actuales, asegurando que «hay que cambiar el modelo económico» para priorizar el desarrollo productivo nacional. Su postura busca visibilizar el reclamo de un sector que se posiciona como uno de los más damnificados por el rumbo financiero vigente, exigiendo un marco que fomente el consumo interno y proteja la manufactura local frente a una apertura comercial que consideran indiscriminada.

