Antes de que el entonces Intendente Martín Llaryora ganara las elecciones provinciales para gobernador, el año pasado, ya algunos de su equipo esbozaban los próximos pasos del flamante dirigente más importante del peronismo provincial, imaginando un promisorio futuro con despliegue nacional con una pronta campaña presidencial hacia 2027.
Por supuesto que siempre se trató solo de una hipótesis de trabajo, en política siempre es así y además en este caso esa era «la de máxima»; «la de mínima» siempre fue la de que no avanzaran ninguno de los planes y las expectativas trazadas y el único camino posible sea el de buscar la reelección como gobernador de Córdoba en 2027; si bien es temprano para cualquier decisión definitiva, por ahora todo indica que la mejor posibilidad sería esa y el gobernador tendrá que «bajar un cambio», seguir construyendo una esperada proyección nacional y esperar el siguiente turno, 2031, como próxima oportunidad.
Los cercanos a Martín Llaryora enumeran una serie de ítems para señalar que esta vez la suerte del sanfrancisqueño no estuvo de su lado, que el principal problema tiene nombre y apellido, se llama Javier Milei, un presidente que «arrolló» con toda la política argentina y que además generó una crisis económica que volvió escasos todos los recursos para una gestión de gobierno más equilibrada; aseguran que entienden la elección realizada por los argentinos, que había un statu quo de la política que había desgastado al pueblo pero aseguran que nunca imaginaron el prfundo impacto que ocasionó esta nueva política en el país.
Además reconocen también que la proyección nacional imaginada es más complicada de lo que creían, que es muy difícil llegar a la consideración nacional, que no son los únicos que llegan con esas expectativas y que la presencia de Juan Schiaretti como principal imagen política de Córdoba es muy dificil de revertir.
Por todo eso la convicción de que 2027 es un imposible avanza en los corazones llaryoristas pero no los desalientan, dicen que se pondrá énfasis en lograr el mejor de los gobiernos, algo que siempre se tuvo claro, y que trabajarán por un «Llaryora Presidente 2031», habrá que ver.

