El dato se hizo evidente a partir del acto oficial y protocolar de la recepción por parte del gobernador Martín Llaryora al presidente Javier Milei en su arribo a la provincia, ahí se pudo ver el avión de la Fuerza Aérea Argentina que lo trajo a Córdoba.
Poco antes de su presentación como figura del evento privado denominado «La Derecha Fest», donde compartió escenario con animadores y artistas de esa orientación política, el presidente argentino arribó al área provincial del aeropuerto de Córdoba en un avión de la Fuerza Aérea Argentina, debidamente identificado como tal, acompañado por su hermana Karina Milei, Secretaria General de la Presidencia, y otros funcionarios nacionales; antes de eso había arribado una comitiva de cuarenta personas pertenecientes al personal de la Casa Militar y de Ceremonial presidencial.
Según se pudo conocer de manera extraoficial, una especulación aproximada de los gastos operativos que estos movimientos presidenciales generan habla de una cifra que ronda los ochenta mil dólares.
Más allá del costo económico, deducible del presupuesto del estado nacional, lo significativo de estos movimientos es que se trató de un viaje para una actividad privada del presidente, pero que movilizó a funcionarios, personal y recursos del estado.
El «Derecha Fest» fue un evento privado que, según se anunció, fue íntegramente sostenido con recursos de particulares, entre ellos se mencionaron los nombres de Laura Soldano, una riocuartense que suena insistentemente como próxima candidata en la lista libertaria de Córdoba; y el de Evelin Barroso, esposa de uno de los principales propietarios de la iglesia evangélica Cita con la Vida, a quien también se menciona como próxima candidata; sin embargo las constancias oficiales muestran que el gasto del movimiento del presidente y su comitiva fue costeado con dinero del estado nacional.

