Tanto en el Cristinismo Camporista como en el Massismo están convencidos de que Córdoba puede sumarles un diputado nacional el año que viene.
Los pronósticos más esperanzados hablan de la posibilidad de lograr dos diputados nacionales, número difícil pero no imposible; y creen que para lograrlo tienen que largar la campaña lo antes posible, en diciembre.
La intención es comenzar a instalar los candidatos desde ya, aunque el problema es que de los dos que quieren que encabecen tienen a uno sólo confirmado, mientras la otra se hará esperar hasta último momento, cerca del cierre de presentación de listas, para confirmar si va o no.
Política Córdoba pudo conocer que los aspectos organizativos de la campaña quedaron definidos en la última visita de Malena Galmarini a Córdoba, incluso hasta quedaron algunas anécdotas difíciles de contar, como el ofrecimiento de alguna tropa de Hacemos Unidos por Córdoba para sumarse a esa campaña; y quedó cerrado también que uno de los que encabezará la lista será el legislador provincial Federico Alesandri.
Uno de los temas a trabajar fuerte es el importante desconocimiento de imagen de quienes integrarán esa lista, comenzando por Alesandri, y peor aún los referentes massistas, Tania Kyshakevich y Agustín González, absolutos desconocidos para los votantes; por esa razón la intención es hacer un acto de lanzamiento en diciembre que habilite el comienzo de una fuerte campaña de imagen en vía pública que busque levantar ese déficit.
Sin embargo la gran cuestión es la candidata que falta, la figurita difícil de esta elección, Natalia De la Sota, que sin referirse al tema está instalando su imprescindibilidad para 2025; «todas las mediciones la dan arriba» aseguran los especialistas, y si bien ella no habla del tema sus allegados no se cansan de repetir que no se irá de la alianza, Hacemos Unidos por Córdoba, que fundó su padre; lo que ocurre, dicen algunos, es que parece que ahí no la quieren, en cuyo caso, para poder renovar su banca, no quedará otra alternativa que ir en la lista del peronismo nacional.
Lo cierto es que mientras esa definición sigue siendo una incógnita, el peronismo nacional no la puede esperar, por eso en diciembre viene Massa a dar la campana de largada.

