La actividad económica de Río Cuarto sufrió un fuerte retroceso entre el último tramo de 2025 y el arranque de este año. Según el informe conjunto que elaboran la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Secretaría de Economía de la Municipalidad, la caída intertrimestral fue del 9,2%.
El estudio, sin embargo, arroja una lectura distinta si se compara el primer trimestre de 2026 con el mismo período del año anterior: en ese caso se registra una mejora del 2%. Lo llamativo, entonces, es el desplome que se dio puntualmente entre los últimos tres meses de 2025 y los primeros de este año.
El trabajo, que toma como base el segundo trimestre de 2022, ubica hoy el nivel de actividad en 87,5 puntos. Es decir que, en términos comparativos, Río Cuarto cuenta actualmente con una economía considerablemente más chica que la de hace cuatro años.
El comercio, principal motor de la economía riocuartense, también mostró un crecimiento interanual del 2%, pero con una caída del 13,4% frente al trimestre inmediatamente anterior. El informe remarca que este rubro explica el 51,9% del Indicador de Actividad Económica local, por lo que su comportamiento tiende a replicar el del índice general. Las ventas en supermercados, en tanto, tuvieron un desempeño algo más moderado: mejoraron 2,6% en la comparación interanual, aunque cayeron 2% respecto del último trimestre de 2025.
La industria de la ciudad, por su parte, mostró un repunte interanual del 4,5%, pero con una baja intertrimestral del 3,7%. Si se toman solo las tres actividades industriales más relevantes de Río Cuarto, la mejora interanual llega al 17,9%, aunque también con una leve caída del 0,8% frente al trimestre previo.
El informe deja abierto un interrogante de cara a lo que viene: si se repite la tendencia nacional, el consumo podría seguir resintiéndose por la pérdida de poder adquisitivo de las familias durante los próximos meses. Dado que el comercio representa casi el 52% de la economía local (muy por encima de la industria manufacturera, que aporta el 16%), la relación entre los salarios y el nivel de actividad resulta determinante para el rumbo de los próximos meses.

