El ex presidente Mauricio Macri ya trabaja de manera ferviente junto a sus allegados para cuidar su partido, el PRO de Córdoba, de voracidades externas que ya amenazan de manera preocupante.
Uno de los temores de la principal autoridad del PRO a nivel nacional es que su amigo Héctor Baldassi, quien hace un tiempo está alejado de sus filas, sea tentado por el gobernador Martín Llaryora para encabezar la boleta de Diputados de Hacemos Unidos por Córdoba para el año que viene y lo abandone llevándose los votos amarillos; poco probable pero no imposible.
Sin embargo, lo que más desvela al heredero de Franco es su propio partido en Córdoba; hoy las dos principales autoridades, el presidente a nivel provincial y la titular a nivel Capital ya no están con él; Agost Carreño con expulsión virtual y clamando por un lugar a la sombra del cordobesismo; y Yanina Vargas adentro de la coalición gobernante en la ciudad.
El miedo de Mauricio es que en la próxima elección de autoridades «la Coneja» en la provincia y Vargas en la ciudad lo dejen sin partido y el PRO de Córdoba pase integrar de manera formal Hacemos Unidos por Córdoba; mientras que a él solo le quedará la vergüenza de que le saquen el partido en sus narices, lo cual no es tan descabellado que ocurra.
Ayer hubo ingentes esfuerzos en varias reuniones, sólo quedan nostalgias de 2015, la mayoría emigró y los que quedan no tienen ni la fama ni los votos para sostener el PRO de Córdoba, por ahora intentarán que no se lo arrebaten, o que no desaparezca, después verán qué hacen con las elecciones de 2025 y 2027.

