La construcción de un armado político transversal en la República Argentina no parece ser tarea fácil, la hisstorial en este período democrático así lo refleja y es lo que parece estar experimentando el novel Provincias Unidas, que impulsan el peronismo de Córdoba y el radicalismo de Santa Fe, por supueasto que con excepciones internas en ambos casos.
A diferencias de los frentes de los 90 y la primera década del 2000, el nuevo armado tiene la particularidad de ser impulsado desde las estructurasa de gobierno de las dos provincias argentinas más impoertantes después de Buenos Aires, pero parece que no es suficiente.
Si bien recién comienza la confluencia de centro impulsada por Llarayora, Puallaro y Schiaretti, con un largo camino por recorrer, la primera sensación es que el arranque es lento, con buenas y no tan buenas; a un primer impulso aparentemente arrollador vinieron los primeros reacomodamientos que implicaron subas y bajas de dirigentes, con el fuerte golpe, aunque debidamente solapado, del alejamiento de uno de los «fundadores», el gobernador Ignacio Torres, de Chubut, de zigzagueante conducta hasta el momento.
Ahora, el bloque de gobernadores Provincias Unidas busca articular socios de peso en los distritos más populosos como provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, la elección de octubre es una buena llave. El senador radical Martín Lousteau participará del armado, y el legislador electo y ex alcalde, Horacio Rodríguez Larreta, está entre los eventuales socios.
El nuevo espacio de centro viene de sufrir un revés con Somos Buenos Aires en esa provincia, que apenas alcanzó el 5% en las legislativas del 7 de septiembre; para revertir esto, apuestan a figuras con peso propio: Florencio Randazzo encabeza la lista de diputados, seguido por Margarita Stolbizer y Emilio Monzó.
El espacio busca sumar a Horacio Rodríguez Larreta como figura estratégica para consolidar una tercera vía nacional. Aunque no hay acuerdo cerrado, Lousteau y Larreta tienen historia compartida y podrían confluir en 2027.
En tanto, la implementación de la Boleta Única Papel podría favorecer a Lousteau, ya que simplifica el voto y reduce el arrastre de listas. El apellido Lousteau tiene alto reconocimiento en CABA, y su alianza con Maximiliano Pullaro refuerza el perfil federal del armado.
Otro tema que necesita mucho trabajo es quen es el principal lider del espacio, lo que a su vez lleva a definir quién podría ser el candidato a presidente en 2027, faltan dos años, y eso es mucho tiempo, pero por ahora no todos confluyen en Schiaretti.
Otra cuestión es la provincia, y en particular la ciudad de Córdoba, donde la alianza entre peronistas y radicales resulta difícil de entender para muchos dirigentes, quizás demasiados, a los que les cuesta la idea de aliarse con el adversario de toda la vida, o más aún, de ceder lugares en sus listas.

