El mes de diciembre será el de las asunciones de los nuevos Intendentes en la provincia de Córdoba, también del Gobernador Martín Llaryora en la provincia, y a partir de ahí comenzará una necesaria etapa de intercambios y conocimientos, tanto entre el nuevo gobierno de la provincia como entre los Intendentes entre si, que por distintas circunstancias también tienen sus instancias propias de coordinación.
Sin embargo los contactos entre Gobernador e Intendentes electos, y/o sus equipos, ya se vienen produciendo desde hace un tiempo, de manera más o menos informal; en el caso de los Intendentes estas relaciones en la mayoría de los casos tienen que ver con las pertenencias o afinidades partidarias y en otros también por las particularidades geográficas o de vecindad, así como problemáticas o intereses regionales.
Es lo que está ocurriendo por ejemplo con los Intendentes electos del Departamento Colón, en realidad a los más definidos por la región de Sierras Chicas, a la que se suman algunos más por proximidad.
El caso de estas localidades está marcado de manera fuerte por su relación con la ciudad de Córdoba, las necesarias cuestiones de vecindad y dos particularidades que definen esa relación, por un lado el Ente Intermunicipal de Gestión Metropolitana y todo lo que define esa relación entre los municipios que lo integran y los que aún no forman parte pero se están replanteando esa posibilidad; y el otro aspecto que condiciona la relación de algunos de estos municipios vecinos con la ciudad de Córdoba es el político, algunos de los nuevos Intendentes opositores quieren revisar en detalle que relación van a mantener con la ciudad de Córdoba y con el gobierno provincial.
Comenzando por el segundo de los temas, el político, la cuestión es que algunos de los Intendentes opositores que llegan a la gestión, vecinos o cercanos a la ciudad de Córdoba, temen por un lado quedar absorbidos por la enorme fuerza gravitacional política que tiene la capital de la provincia; y por otro lado, algunos de ellos ya ven en el enfrentamiento con las gestiones de Daniel Passerini y de Martín Llaryora la oportunidad para su propia proyección política personal, creen que mostrándose como férreos cuestionadores podrán «sacar chapa» de opositores y crecer políticamente en sus alianzas o partidos; desde este punto de vista es que algunos analizan el ámbito del Ente Intermunicipal como un «territorio» donde mostrare su oposición política.
Además está también la relación interna entre los distintos Intendentes en el seno de sus alianzas, son varios los que llegan y, sumados a los nuevos legisladores provinciales, todos bregarán por erigirse como dirigentes, o al menos como quienes logren la mayor influencia entre sus pares.
No todos piensan lo mismo, no todos tienen un enfoque confrontativo a la hora de plantearse su relación política con el nuevo gobierno provincial, o con el de la ciudad de Córdoba, o en su participación en el Ente Intermunicipal, pero algunos si, y de hecho ya han comenzado a dar algunos, antes de asumir, intentando convertirse en voceros de una línea de acción que no está definida ni mucho menos consensuada.
Es verdad que ya se han sucedido algunas reuniones de las que participaron los Intendentes electos de La Calera, de Mendiolaza, de Río Ceballos, en algunas también participó el Intendente electo de Jesús María y también los de Villa Allende y Unquillo; la primera conclusión cierta es que no hay una visión unánime y compartida por todos sobre los temas prioritarios y la manera de abordarlos, y difícilmente vaya a ocurrir eso, más allá de los anhelos de algunos que ya intentaron apurar definiciones.
Lo que si los va a ocupar de manera más o menos central, cuando asuman, es lo que ocurrirá con la conducción del Ente Intermunicipal de Gestión Metropolitana, hoy presidido por Myrian Prunotto, la Vice Gobernadora electa que deberá alejarse del organismo; serán los Intendentes de los municipios que hoy integran el Ente los que deberán elegir al próximo presidente, y avanzar en nuevas decisiones como la incorporación de nuevas localidades; y será en torno a este organismo donde seguramente se tomarán las decisiones más importantes que impactarán en los vecinos de Sierras Chicas y de las localidades del Departamento Colón más cercanas a la ciudad de Córdoba.
Y en ese sentido es importante el rol central que tendrá el nuevo Intendente de Córdoba, Daniel Passerini, y otros como el de Malvinas Argentinas, Gastón Mazzalay, habrá que ver de qué manera elige posicionarse cada uno de los nuevos mandatarios locales.

